Para escuchar la canción que se identifica con mi día, hacé clic acá.
Hoy me siento azul.
¿Por qué no? El azul es mi color favorito. Y además hoy me siento triste.
En inglés, para decir que están tristes, dicen "I'm feeling blue" (literalmente, me siento azul). Entonces, ¿por qué yo no voy a decir que me siento azul? Sí, señores. Hoy me siento azul.
Dicen que el color azul es un color melancólico. También dicen que representa serenidad. Y yo me pregunto, ¿qué tanto tiene que ver la melancolía con la serenidad? No voy a negar que están relacionadas, pero, ¿qué tan relacionadas están? Yo, por ejemplo, hoy estoy melancólica, pero no me siento serena.
Decía que me siento melancólica; de hecho, mi cabeza parece una película de clase B, donde por la mente del protagonista pasan flashes felices de su vida, con una música lenta de fondo, preferentemente donde el amor de su vida está al sol, riendo a carcajadas y con el pelo al viento, y de repente, pum, pasan los flashes tristes, donde empieza a sonar música de violines y las escenas aparecen muy iluminadas, casi que molesta verlas. Así está hoy mi cabeza, dándome vueltas, dándole vuelta a los hechos, sin entender y sin animarse a intentar entender.
Más allá de mi tristeza, aquella tristeza que hoy me hace decir que me siento azul, yo creo que las vidas de todos nosotros son un poco como una película. Tienen sus momentos de película de acción, cuando, por ejemplo, corremos el colectivo y sentimos que no llegamos y ah falta una cuadra y nos duelen las piernas y corremos y tenemos miedo de que la mochila esté abierta y que se nos caiga algo a la calle y de repente UF lo alcanzamos y pedimos el boleto, agitados y con una gran sonrisa. En esos momentos, mientras corremos, sonaría rock, por ejemplo. Otros momentos son de comedia romántica, cuando, por ejemplo, le das un beso a alguien y te quedás mirándolo a los ojos y pensás "¿Realmente me está pasando esto?" y le decís algo cursi, y te responde algo cursi, y los dos sonríen y se siguen besando. Para este tipo de escenas, la música de piano es la favorita. Y después tenés los momentos de drama, cuando viene ese bombón al que besabas en la escena anterior (el de la parte de comedia romántica, ¿te acordás?) y te dice algo así como que... te quiere... pero no puede seguir con vos... porque... (y esta parte nunca la entendés)... y te pide perdón, y vos quizás llores, o no, y quizás él llore, o no, y quizás te vas corriendo sin decir nada, o quizás te quedás horas mirando fijo el último lugar donde lo viste después de que te dijo eso, o quizás le decís alguna frase hecha, como "Ok, no te preocupes, voy a estar bien" o alguna otra boludez así y te vas a tu casa y por cuatro días tu rutina pasa a ser levantarte - llorar - lavarte los dientes - llorar - desayunar - llorar - volver a la cama - llorar - mirar fotos viejas - llorar - seguir llorando - atender el teléfono, intentando disimular las lágrimas, que te pregunten "¿estás bien?" y zafar de alguna manera milagrosa de tener que explicar que te quiere pero te dejó porque no puede estar con vos por algo que no entendiste pero que vos igual vas a estar bien, para volver a tirarte en tu cama a llorar un rato más - y para cuando te das cuenta de que estás llorando mucho... vas a hacer la cena, porque ya es de noche, y llorás mientras comés, y te acostás llorando. Para estas escenas, la música por excelencia es toda la música que tiene buenos bajos, sea en el instrumento que sea, si tiene buenos bajos y un tempo lento, muy lento, sirve.
Sí, escribí mucho sobre la parte de drama... ya aclaré que estoy triste.
Ahora me voy a seguir intentando descubrir qué hacer con mi vida.

Yo creo que los colores son "estados" o "porciones" necesarias de tiempo vital por las que vamos pasando para aprender de ellas lo que más representan, lo que esconden en su mismísima sensación"
ResponderEliminarAl margen de que nos podamos hacer adictos a esas sensaciones, éstas transmiten un mensaje, una necesidad o imprimen un estado que tenemos que atravesar para aprender.
Aprender creo que es la palabra(ya la repetí tres veces) Necesito mis momentos azules para poder apreciar mejor mis momentos amarillos; necesito mis momentos multicolor para ver cosas que no veo cuando a través de un solo color; necesito mis momentos amarillos para descubrir que no todo son momentos azules; necesito mis momentos bordeaux para tener la calma necesaria, ver una idea, comprender un estado, o simplemente saber que quiero pasar al siguiente color.