domingo, 16 de mayo de 2010

Nubes [un paréntesis en medio de este color]

Me pierdo en un nebulosa que no sé explicar; son mis deseos, ¿o serán mis pesadillas? O tal vez son mis miedos...
Me envuelve la nube, me asfixia, espero poder respirar unos cuantos minutos más.
Estoy al lado de toda la gente que quiero, en donde quiero estar; qué lástima que la nube venga a matarme justo ahora que estoy feliz...
Espero poder respirar por algunos minutos más, los suficientes para poder decirles a todas estas personas: quién soy yo, quiénes son ellos, qué relación nos une, y por qué.
Me gustaría poder hablar con cada uno por separado... pero son muchos, así que creo que voy a tener que hacer un discurso generalizado.
Voy a aclararme la garganta.
"Señores", voy a decir, "hola. Tengo una nube que me rodea, no sé si la ven. Quisiera decirle a cada uno quién soy, quiénes son ustedes, qué relación nos une y por qué. Pero no creo tener tiempo. Ustedes son muchos. Por eso voy a decírselo a todos juntos. Soy una simple mujer, que como todos nace y muere. Nací hace mucho, y muero hoy. Pero el tiempo que viví, fue bueno, en parte gracias a ustedes. Y ustedes son gente que, como yo, nacieron y van a morir, pero que, creo, su tiempo es bueno. Espero tener algo que ver con eso. Son gente que fui juntando por la vida y que me fue juntando a mí; que formamos un grupo y acá estamos. No creo en el destino, pero algunos de ustedes sí. Ellos creerán que fue él quien nos juntó. Yo creo que fueron casualidades. Sea como sea, estamos juntos hoy. Gracias", y con eso, una vez dicho, voy a poder dejar que la nube entre por mis pulmones e invada mi corazón.
Pero no llego a decirlo. La nube se va. Desaparece.
No sé por qué se fue, pero me pone contenta que sea así.
Ya no tengo la necesidad de despedirme de toda esta gente porque sé que no estoy muriendo. Pero se me ocurre que puedo decirlo igual. Siempre es bueno saber que a uno lo quieren. Ahora que lo pienso, no iba a decir que los quería. Voy a mencionarlo.
Por eso, lo digo. Lo digo todo. Pero esta vez, voy a hablar con cada uno por separado. Total, ahora tengo tiempo.
"Señores", digo, "los quiero".
Y empiezo a acercarme, despacio, a la primera persona para terminar, horas después, por la última.
Ahora están avisados.

La nube volvió diez minutos después de terminar de hablarles. No me importó morir; ellos sabían mi verdad. Los quería. Los quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario